Muchos pacientes acuden a nuestra clínica Oftalmocor solicitando información acerca de la llamada cirugía Lasik. Sobre todo suelen elevar la consulta aquellos que están cansados o disconformes con la necesidad de utilizar gafas o lentes de contacto de forma necesaria para garantizar una correcta visión.
Es por ello que hoy vamos al menos a dar algunas pinceladas de en qué consiste esta técnica y sus posibles aplicaciones.
En qué casos se emplea la cirugía Lasik y sus posibles garantías de éxito.
Este tipo de cirugía refractiva, utiliza el láser para modificar la forma de la córnea de forma que la persona con problemas de visión deje de depender del uso de gafas o lentes de contacto.
Las patologías visuales que la cirugía Lasik puede mejorar son:
1.– Hipermetropía: donde se ven afectadas la visión de cerca y en ocasiones parte de la visión de lejos debido a que la luz enfoca por detrás de la retina en lugar de hacerlo sobre la misma.
2.- Miopía: en esta ocasión la gran afectada es la visión de lejos ya que determinadas deficiencias en la córnea y el globo ocular provocan que los rayos de luz enfoquen delante de la retina, provocando una visión muy borrosa.
3.- Astigmatismo: tanto la visión de lejos como la de cerca se ven mermadas en base a que la córnea pierde su curvatura normal.
Sin embargo, el hecho de estar afectado por estas dolencias no significa que para su posible corrección se pueda sí o sí recurrir a este tipo de cirugía, pues hay muchos factores que pueden desaconsejar su uso, tales como
- Miopía de grado muy alto y grave.
- Padecer queratocono.
- Pérdida de visión por edad avanzada.
- Algunas enfermedades autoinmunes.
- Sequedad ocular constante.
- Toma de determinados medicamentos.
- Embarazo o lactancia…
La intervención con cirugía Lasik no es en sí complicada ni de larga duración, apenas 30 minutos. Se realiza en la propia clínica, con el paciente despierto y tan solo adormeciendo el ojo con unas gotas específicas a la par que se mantienen los párpados abiertos y separados con ayuda de un aparato diseñado para este fin.
Se accede a la córnea a través de un pequeño corte que permite levantar un elemento denominado colgajo corneal. De ese modo, mediante la acción del láser, en cada pulsación se va eliminando el tejido corneal necesario, se remodela la córnea y se envuelve nuevamente con su colgajo.
Para someterse a esta técnica se ha de pasar por una serie de valoraciones previas que determinarán si el paciente es un candidato óptimo para ello, o por contra se recomienda no aplicarla.
Si efectivamente se determina que se le podrá aplicar este método, las revisiones posteriores a la intervención serán, inicialmente a las 24 o 48 horas de esta.
Es posible que tras la cirugía, el paciente note:
- Sequedad ocular.
- Visión borrosa.
- Escozor o quemazón.
- Leve dolor o molestias.
Estos síntomas suelen aparecer en las horas posteriores y en general van disminuyendo y desapareciendo a medida que avanza el mismo día o a lo sumo días siguientes.
Si hay algo que tenemos claro en Oftalmocor es que hay que analizar muy minuciosamente el caso de cada paciente para saber si la cirugía Lasik sería apropiada y efectiva en su caso, ya que aunque el porcentaje de éxito de esta técnica es de aproximadamente el 80% de los casos, siempre hay que realizar un estudio exhaustivo previo.


