Muchas personas sufren de glaucoma ocular pero cuando son conscientes de que padecen esta dolencia, ya es demasiado tarde para actuar, pudiendo llegar a una pérdida parcial o total de la visión como consecuencia de ello.
Hoy desde Oftalmocor vamos a dedicar estas líneas a conocer un poco más este importante riesgo para la salud de nuestra visión y cómo podemos actuar de forma preventiva para controlarlo.
Detección del glaucoma y control del mismo: pasos fundamentales para mantener la visión.
Hablamos de glaucoma cuando debido a un aumento de la presión en el nervio óptico nos lleva a una pérdida progresiva de la visión lateral.
Hay estudios que demuestran que de todas las personas ciegas que hay en el mundo, al menos el 12% de ellas lo son debido a esta patología que es muy difícil de detectar, ya que no presenta síntomas evidentes que nos alerten con tiempo de su incidencia ya que las pequeñas deficiencias iniciales en la vista periférica las podemos achacar a la edad y les restamos importancia.
Esto ocurre ya que suele aparecer en edades superiores a los 45 años y sobre todo cerca de los 60. Además los factores genéticos o las personas aquejadas de miopía suelen tener mayor riesgo de padecerlo.
La única forma que tenemos para detectar de forma precoz y antes de que suframos daños irreversibles si padecemos de glaucoma es realizándonos una revisión ocular periódica que, siempre es necesaria pero a partir de los 40 años, más aún.
A través de diversas pruebas médicas como la Tonometría, la Ginioscopia o la campimetría, se puede diagnosticar. La campimetría es tal vez la prueba más habitual y determinante por la cantidad de información que aporta acerca del estado de la visión periférica.
Desgraciadamente los daños producidos por un glaucoma son irreversibles, pero su avance y empeoramiento o su detención a tiempo puede tratarse de formas diversas según el alcance del problema.
¿Cómo lo enfrentamos?
- Mediante fármacos: generalmente gotas que en función del caso habrá que administrar 1, 2 y hasta 3 veces al día. Este tipo de medicación puede producir algunos efectos secundarios del tipo quemazón o enrojecimiento del ojo; sensación de cansancio; sequedad bucal… que hay que poner en conocimiento del médico para regular la dosis.
- Intervenciones: a base de láser para los casos de menor complicación o a través de cirugía para los más graves. en ambos se busca aliviar la presión del ojo pero se advierte que no sirven para devolver la visión perdida.
En todo caso, y tal como siempre recomendamos en Oftalmocor, para afrontar la presencia del glaucoma y evitar su evolución o no contribuir a su aparición, es importante llevar un a vida sana, con alimentación rica en frutas, verduras y bajas en grasas y azúcares.
Además practicar deporte, evitar el tabaco, el alcohol o aprender a relajarnos huyendo del estrés extremo serán importante aliados para minimizar los riesgos de vernos afectados.


