Hoy nos adentramos en la Oftalmología Pediátrica para dar cuenta del seguimiento y actuaciones que debemos llevar a efecto con los niños en lo relacionado a su salud visual.
En ocasiones pensamos, y muy erróneamente por cierto, que acudir al especialista para temas oculares es algo que sólo está reservado a niños que presente algún tipo de problema o patología que pudiera afectar a una correcta visión.
Desde Oftalmocor demostraremos hoy como, por contra, debe ser algo habitual en el proceso de crecimiento y evolución de nuestros hijos.
Oftalmología pediátrica: ¿Debemos revisar la visión de los niños desde pequeños?.
Es cierto que debemos estar especialmente atentos a determinados signos que pudieran dar la voz de alarma acerca de alguna anomalía en la correcta visión de nuestros hijos.
Cuando hablamos de estos síntomas alarmantes nos estamos refiriendo entre otros a:
- Parpadeo frecuente.
- Ojos enrojecidos.
- Lagrimeo constante.
- Desvío de la posición natural del ojo.
- Dolor de cabeza.
- Se acerca mucho al papel, a la pantalla de la televisión, móvil…
- Caída de párpados.
- Infecciones habituales.
Ello debe ser valorado por especialistas en oftalmología para que determinen si se trata de algo puntual o por contra está avisando de alguna patología más complicada sobre la que haya que incidir de forma contundente.
Sin embargo no es recomendable esperar a que alguno de estos signos nos alerte de anomalías, pues lo recomendable es realizar revisiones oculares desde muy temprana edad. A ello se dedica la Oftalmología Pediátrica.
La visión de los niños se supone completamente desarrollada a los 5 años de edad y aunque entre los 3 y 4 años aún no ha llegado al 100%, se recomienda que esa sea la edad para una primera visita de valoración y posible diagnóstico precoz.
A partir de ese momento y al igual que en pediatría se presupone ya una revisión anual, en el campo de la visión infantil la actuación se debe realizar con esa misma frecuencia hasta al menos alcanzar los 14 años.
Existen algunas patología oculares muy frecuentes entre la población infantil:
1.- Estrabismo: que consiste el la deficiente de la visión binocular que provoca que los ejes oculares ya no se encuentren paralelos. Ello se observa en que el niño, bien en un solo ojo o en los dos, muestra una posición desviada y casi constante fuera del centro de visión y provoca que no se pueda visualizar una misma imagen con los dos ojos.
2.- Úlcera corneal: también llamada queratitis, hace que la córnea se inflame bien motivada por procesos infecciosos o por sequedad excesiva del ojo.
3.- Ambliopía: conocida como ojo vago, donde uno de los dos ojos tiene un déficit de agudeza visual con respecto al otro. De no tratarse y corregirse, este problema puede hacerse crónico y mantenerse pasada la infancia.
4.- Lagrimal obstruido: otra patología muy común entre los más pequeños. Puede deberse a que de nacimiento se carece del orificio de salida del lagrimal o que por alguna causa, este se ha obstruido. Su tratamiento y diagnóstico precoz es tremendamente necesario.
5.- Patologías visuales varias: los niños no están exentos de padecer miopía, hipermetropía, astigmatismo, etc, patologías que impiden una correcta visión unas veces de cerca y otras de lejos y que requieren corrección.
Pida cita en Oftalmocor en nuestras consultas de Oftalmología Pediátrica para que la salud ocular de los más pequeños esté siempre asegurada.


